jueves, 3 de junio de 2010

FUTURO DE DIVISAS

futuros de divisas.

Son contratos estandarizados negociados en una bolsa de operaciones de futuros para el intercambio en una fecha futura, de determinadas cantidades de divisas. Son estandarizados porque solamente pueden constituirse en unos pocos montos y las fechas de vencimiento tienen una variabilidad escasa, corresponden únicamente a los terceros miércoles de marzo, junio, septiembre y diciembre. Estos contratos sirven a los operadores cambiarios para calzar posiciones largas (órdenes para comprar una moneda) con posiciones cortas (órdenes para vender una moneda).
El International Money Market, una corporación compensadora de la bolsa, garantiza la actuación de los dos lados de cada contrato, es decir, que las partes contratantes cumplan el compromiso de compra y venta. Para lograrlo y dado que estos son contratos de muy alto riesgo, dicha corporación obliga a compradores y vendedores a mantener cuentas de margen entre ellos, recíprocamente. En el proceso de ajuste diario de estas cuentas de margen intervienen dos tipos de cuenta: el margen mínimo que es una determinada cantidad de dólares requerida por el International Money Market sobre el valor total del contrato y el nivel de mantenimiento, que es otra cantidad, menor que la anterior, por debajo de la cual no puede encontrarse el saldo de las cuentas de margen. El saldo se determina al final de cada día para incorporar el efecto de las variaciones del tipo de cambio de las monedas objeto del contrato de futuros.
La relación entre el margen mínimo, el nivel de mantenimiento y las variaciones del tipo de cambio son de gran importancia para el comprador de un contrato de divisas a futuro. Las variaciones en el tipo de cambio que representan una ganancia para el comprador de las divisas se reflejan como un aumento sobre el margen mínimo y pueden ser retiradas al final del día por el comprador del contrato. Sin embargo, cuando las variaciones en el tipo de cambio representan más bien una pérdida, se reflejan como reducciones en el saldo de la cuenta de margen. Si el saldo de la cuenta de margen alcanza un nivel menor que su nivel de mantenimiento, el comprador del contrato está en la obligación de restaurar la cuenta hasta el margen mínimo, depositando en la entidad compensadora los recursos financieros necesarios. En un contrato de futuros de libras esterlinas el margen mínimo es de $2.000 por contrato y su nivel de mantenimiento es $1.500.
Los contratos de futuros de divisas nacieron en el International Monetary Market (IMM) de Chicago en 1972 y desde entonces existen cuatro fechas valor, 3er miércoles de marzo, junio, septiembre y diciembre, para el intercambio de monedas previamente acordado. Los contratos son homogéneos, o sea que se negocian por muy pocos montos fijos predeterminados, y de variedad reducida, o sea que se negocian únicamente las monedas más importantes de la economía mundial, no todas la monedas. Los precios de futuros de esas monedas más importantes se cotizan en dólares de los Estados Unidos por unidad de moneda extranjera.
El precio de un contrato de futuros se obtiene multiplicando el precio de liquidación o cierre (settle) de la moneda extranjera, por el monto del contrato o total de unidades de moneda extranjera. Por ejemplo, si a marzo del 2008 el yen japonés (¥) se cotizaba a $0,008575/¥ la compra, entonces el precio de un contrato de ¥12.500.000 sería igual a $0,008575/¥ x ¥12.500.000 = $107.187,50. Aplicando un procedimiento similar al precio de un contrato de venta de 100.000 dólares canadienses sería igual a $0,755/Can$ x Can$100.000 = $75.500.
El precio en dólares de la moneda extranjera en un contrato de futuros de divisas, se obtiene de cotizaciones de mercado al día de hoy, para el intercambio futuro de las respectivas monedas, o sea, es igual al tipo de cambio de futuro del mercado. Tal como ocurre en el mercado de cambios a plazo, la cotización a futuros de una moneda se iguala con el precio esperado a futuro de la misma, por los operadores más grandes e informados del mercado. Como se explicó antes, la reacción de esos operadores ante la diferencia entre la cotización de mercado y su propia expectativa, ofreciendo y demandando divisas en el mercado de futuros, desencadena una serie de transacciones que finalmente conducen a la igualdad de la cotización a futuro del mercado con sus expectativas.
En un ejemplo para mostrar lo anterior, considérese una situación en la cual, el precio de contado esperado por los especuladores y operadores más grandes del mercado para el dólar canadiense a marzo del 2010 fuera $0,800/Can$ y la cotización de mercado a plazo para intercambios a esa fuera solo de $0,755/Can$. En ese caso, los especuladores esperarían ganar hasta $80.000 – $75.500 = $4.500 por cada contrato de $100.000 canadienses, comprando dólares canadienses a ese plazo a $0,755 con la esperanza de venderlos luego en el mercado de contado a $0,800. La reacción sería demandar y comprar dólares canadienses a futuro, o sea demandar contratos de futuros de dólares canadienses, impulsando el precio de futuros de esas divisas desde su nivel actual en $0,755 hasta su nivel esperado de $0,800. Si por el contrario, el precio o tipo de cambio de contado esperado a esa fecha fuera menor que la cotización de futuros prevaleciente en el mercado, $0,700 en lugar de $0,800 por ejemplo, significa que para los especuladores los dólares canadienses que tengan o piensen tener a marzo del 2010 no podrán ser vendidos en $0,755 como está cotizando el mercado, sino en $0,700 como ellos esperan. En ese caso anticipando que podrán ganar hasta $75.500 – $70.000 = $5.500 por cada contrato de $100.000 canadienses, comprando esa moneda en el mercado a contado y entregándola en el mercado a futuros, los especuladores venderían dólares canadienses a futuro, o sea, harían contratos de futuros de divisas de venta de dólares canadienses deprimiendo su precio desde su nivel actual de $0,755 hasta su expectativa de $0,700.
Una institución intermediaria, el International Money Market garante de las transacciones de contratos de futuros de divisas, realiza ajustes los diarios de márgenes a las cuentas del comprador y del vendedor. Puesto que en un contrato de futuros de divisas coexisten un comprador y un vendedor de forma simultánea, las ganancias registradas en la cuenta de uno corresponden a las pérdidas registradas en la cuenta del otro. Dichas ganancias y pérdidas se originan en las variaciones diarias de los tipos de cambio, ya que las mismas afectan diariamente el valor del contrato de futuro de divisas. Esas variaciones y el mecanismo de ajuste diario de las cuentas de margen comentado anteriormente, genera pérdidas y ganancias de los contratos a futuro. Si por ejemplo el especulador compró una moneda a futuro mediante un contrato y aumenta (disminuye) su precio en el mercado de contado al término del contrato, el especulador obtiene una ganancia (pérdida), porque la recibe de la parte vendedora al precio convenido y la puede vender (la tiene que vender) en el mercado de contado al precio de mercado.
En ambos casos el especulador tiene la obligación, al igual que en los contratos a plazo, de cumplir lo convenido en el contrato. Esto es, debe comprar (o vender) la moneda pactada, en la fecha pactada, a un precio o tipo de cambio previamente acordado, aunque al vencimiento del plazo del contrato el precio de esa moneda en el mercado de contado sea mayor o menor al tipo de cambio convenido. De esa diferencia resultará una ganancia o pérdida que da origen al perfil de rendimiento de los contratos de futuros.

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